domingo, 24 de mayo de 2015

Nothing Left To Lose


I try hard but I can´t forget, now in a heartbeat, I would do it all again



No hay nada mejor que dormir a gusto, al despertar, sentir que has estado inconsciente durante 10 años, sentir que tu cama hace parte de ti y no se pueden separar. Esto es un ejemplo de los pequeños placeres que nos regala la vida, lástima que no todas las noches son así, por lo general logras dormir a mitad de la madrugada y te despiertas a cualquier hora del día sabiendo que estas perdiendo tiempo para hacer algo que realmente no te importa y que al final harás porque es casi una obligación.

Vivimos buscando la forma para prolongar el tiempo que pasamos desfrutando de esos placeres o poder disfrutarlos por primera vez. Un placer específico es ese que sentimos cuando todo sale como queremos, nos da la sensación de ser imparables y que tenemos el poder, este placer se traduce en confianza en si mismo, pero, como todo lo bueno, dura muy poco. 

Mientras se pueda disfrutar de algo, se debe hacer sin remordimiento, sin evitar los excesos, sin importar las consecuencias. Aún no sé si se pueda aparentar confianza para sentirse seguro y al mismo tiempo no sentir remordimiento por las mentiras que uno mismo se cree. ¿Qué tan graves son las consecuencias de aparentar algo que nunca tendremos?


Llevo cuatro aquí sola y aun no se nada del maldito ese. Eso decía Nicole mientras reunía fuerzas para poder salir de la cama, bañarse y comer algo. Luego de dos días, ella ya se estaba acostumbrando a la soledad, de igual forma sabia que al comenzar las clases se iba a distraer y aun confiaba en el <3 de su bae.


Por alguna razón estaba de buen humor, quería salir, quería alcohol dentro de sus venas y podía hacerlo. Luego de horas dedicadas a su ego, salio de su apto con la mirada malvada que siempre la ha caracterizado, era viernes y la primera oportunidad de conocer el que seria su hogar durante los años siguientes. Al salir, su seguridad no demoró nada, al fondo del pasillo vio a la que podría ser su alma gemela, una Taylor Momsen de pelo negro que se acercaba, Nicole podía sentir lo que la gente normal siente al ver a ella. Se sintió intimidada por un momento, vio su reflejo, una joven llena de vida y poder en sus ojos.



Mientras buscaban las escaleras, el contacto visual fue obvio, al estar frente a frente se saludaron sutilmente por cortesía, como esos saludos que le damos a los profesores antes de hacer un examen. Ambas sentían esas escaleras eternas, así que una tomó la iniciativa.


- De dónde eres?


- Un pueblo pequeño, a un par de horas, ¿tú?. - Respondió Nicole,


- Con esa descripción podría decir que del mismo lugar, pero bueno... Para donde irás?


- Aún no lo sé, sólo sé que quiero tomar un poco y disfrutar el fin de semana mientras pueda.


- Estoy igual, pero yo si sé dónde ir, acompáñame si quieres, al ser vecinas deberíamos crear algún tipo de relación. Por cierto, me llamo Eli.


-Suena bien, ok te acompaño, me llamo Nicole.


¿Por qué había aceptado la invitación si minutos antes habia sentido algo nuevo, algo malo para ella?Mientras caminaban buscando un taxi, Nicole fue retomando su postura y pudo cruzar algunas frases con esa desconocida, la cual, al conocer su nombre, era la persona que mejor la conocía en toda la ciudad. Sin contar a su desaparecido amor. Llegaron a un lugar que parecía adecuado para ellas, las luces, el ambiente, el alcohol, todo, absolutamente todo era perfecto para pasar una noche de esas que es mejor olvidar hasta tener la madurez suficiente para recordarlas sin sonrojarse por la vergüenza. 

Nicole sabia que todo estaba bajo control, sabia que de alguna forma Eli la necesitaba esa noche y eso le gustaba, aunque no entendía cómo surgió ese interés por estar cerca. ¿Será lesbiana?. "Por mi no hay problema, peores cosas he hecho" pensó Nicole. Hahaha se sentía bien.

Había mucha gente que hizo sentir ese lugar algo familiar, algo conocido. Ellas hablaron poco entre sí, Nicole se dedicó a rechazar propuestas de sexo, mientras Eli se se interesaba en selfies y bailar con cualquiera. Así pasó la noche, no muy movida, pero para nada aburrida, ambas sabían que, aunque no hablaran mucho, iban a terminar la noche juntas, de una u otra forma. Eso excitaba a Nicole.


Cuando se hizo un poco "tarde" salieron a buscar la razón por la que decidieron estar juntas. Con la cabeza en otro lado gracias al alcohol, salieron del lugar, llevaban varios números de teléfono, una botella de vodka a medias y ganas de seguir la rumba de otra forma. Sin saber cómo llegaron a la playa, bendita playa, confidente de miles de jóvenes que aterrizaban ahí para sacar todos los demonios que llevan por dentro y poder respirar un poco. 

"Eres hermosa y se nota que te gusta controlar todo". Así comenzó todo. Eli ya había lanzado la primera piedra. "Me gusta tener el poder de todo, saber que soy yo quien maneja la situación, además quien no este a mi favor, siempre va a estar en mi contra, soy el prototipo de Perra que la gente usa normalmente, la verdad disfruto no ser como todo los demás, ni como las perras que andan por ahí mostrando las tetas creyendo que haciendo eso podrán tener un poco de la atención que a mi me sobra" Decía Eli mientras hacia círculos en la arena con la mirada perdida. "Tienes una cara de Perra que no te la quita nadie, Perra de las peores porque también pareces inocente, la hija perfecta, pero ¿sabes algo? eso es pura mierda, sin tu belleza no eres nadie, tu seguridad es de papel"


"Yo he aprendido a cómo hacer que las personas siempre estén a mi favor, por eso creo tener el mundo a mis pies y nadie me ha demostrado lo contrario, bueno, casi nadie, así que no me importa si una borracha dice que valgo verga, la opinión de la gente que me rodea vale más" Respondió Nicole.


"Eres de esas personas que llevan una doble vida, por un lado haces lo que tu familia quiere que hagas, haces que todo el mundo vea lo buena que eres y por otro lado haces lo que te gusta, teniendo cuidado de no equivocarte y mandar tu imagen de niña perfecta a la mierda." Eli se propuso acabar la botella sola, el vodka era lo mas rico para ella despues del sexo. Luego de decir todo lo que pensaba sobre su compañera de borrachera, se dedicó a contarle su vida llena de cosas vacias.


Nicole se aburrió de escuchar la vida de Eli y la arena en su cabello ya la fastidiaba, se puso de pie y llevo a su compañera a caminar a pies descalzos por las calles antes de vomitar por el mareo que le provocaba el oleaje. Ella sabia que aunque algo de lo que escuchó era cierto, pero sabía que no debia darle importancia, ella tenia mas poder que Eli, con los tacones en un mano se sentía feliz al saber que sobre ella no había nadie.


"Estas muy alto y por no saber cuánto, vas a caer y el golpe de realidad sera tan fuerte que no te vas a reconocer" Nicole se quedó con esa frase, entre muchas que escuchó de Eli mientras vaciaban la botella.


En otras condiciones tal vez se hubiesen ido al apartamento de cualquiera a tener sexo duro, del bueno, del rico, mientras pensaban que estaba mal y que no debían hacerlo y a la vez pensar cuándo lo iban a repetir. No fue ese el caso, no tenían energías ni ganas aparentemente.


Durmieron en la cama de Eli, Nicole, al despertar, sentía que su cuerpo le daba las gracias por tremenda noche, sabía que el mejor lugar para estar era ahí, en la cama de una extraña, casi desnuda, con la cabeza llena de arena, y dolor que le recordaba cuánto había bebido. Ver los senos de Eli, pensar que son mas pequeños, pero mejores que los de ella, ver a esa chica tirada en la cama, tan frágil como el cd mas preciado para ella, parecía un ángel con los ojos maquillados, parecía una posible amiga.


Eli dormía tranquila, sabia que no se había equivocado cuando tuvo que elegir entre hablarle a la niña perfecta de lindos ojos o tirarla por las escaleras para no tener competencia por la atención del mundo.

Mostrar una seguridad falsa es algo difícil, pero aún más lo es despegarse de todo lo bueno que trae con ella. Es muy difícil hacer que las personas piensen que eres genial y luego encerrarte en tu cuarto a pensar cuán estúpido has sido. Y es casi como un vicio porque sabes que no está bien mentir sobre ti, no está bien negar lo que eres, pero lo volverás a hacer cuantas veces sean necesarias para tratar llenar ese vacío que se lleva a causa de toda la mierda que el mismo entorno te ha hecho pasar.



And everything I was and everything that I’ve become, just falls into the end. 
The Pretty Reckless

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